¿Te has preguntado alguna vez por qué asociamos la Pascua con el chocolate? ¿Se trata sólo de una inteligente táctica de marketing de los grandes productores de alimentos o es que en la Biblia se hacía referencia al humilde huevo?
Pues parece que es un poco de ambas cosas. Algunas personas asocian los huevos con la nueva vida, especialmente los paganos, que celebraban la nueva primavera con huevos, y cuando el cristianismo llegó al nuevo mundo la Iglesia adaptó algunas prácticas paganas para facilitar la conversión de los lugareños. La fiesta de Pascua trata de la muerte y resurrección de Cristo y el símbolo del huevo se ha asimilado a estas celebraciones representando el renacimiento de Cristo.
En años posteriores, los niños pasaron de pintar huevos a recibir regalos con forma de huevo y, durante el sigloXIX, comenzó la producción de huevos de chocolate en Francia y Alemania, siendo algunos de los primeros huevos completamente macizos; ahora, la mayoría de los huevos son huecos con una golosina en su interior.
He oído de buena fuente que todos deberíamos estar atentos a la escuela el Viernes Santo por si encontramos algún delicioso capricho de chocolate …. ¡QUÉ RICO!
